martes, 13 de octubre de 2009

miércoles, 10 de diciembre de 2008

ESPEJO

"El espejo que soy me deshabita" Octavio Paz

Ventana que siempre abre hacia adentro. (yo)

Habemos quienes no nos resistimos a los espejos. Más que por un acto narcisita por un autoatentado perfeccionista. Quitar aquí, mover acá, estirar (que ni que) por allá.

Yo me he encontrado gente-espejo, en la que puedes ver claramente lo que te choca y te checa y también con quienes llevan puesto algo en su atuendo que olvidé  que yo tenía guardado en el armario y que realmente me gustaba. Esos espejos son los más útiles para mirarse a uno mismo.

Alguna vez me dispuse a renunciar a los espejos, pero tendría que haber tenido un apagador universal que bajara la luz cada vez que me encontrara con uno. Ya no es resignación sino acto de convicción, de los espejos siempre se aprende.

lunes, 1 de diciembre de 2008

REALIDAD

Es la fantasía compartida de distinguir entre falso y verdadero. (yo)

Hannah Arendt, en su análisis sobre lo público y lo común, dice que:
"Para nosotros, la apariencia, algo que ven y oyen otros- al igual que nosotros- constituye la realidad... Nuestra sensación de realidad depende por entero de la apariencia y, por lo tanto, de la existencia de una esfera pública, en la que las cosas surjan de la oscura y cobijada existencia, incluso el crepúscolo que ilimina nuestras vidas privadas e íntimas deriva de la luz mucho más dura de la esfera pública. Sin embargo, hay muchas cosas que no pueden soportar la implacable brillante luz de la constante presencia de otros en la escena pública; allí, únicamente se tolera lo que es considerado apropiado, digno de verse u oírse, de mera que lo inapropiado se convierte automáticamente en asunto privado. Sin duda, esto no significa que los intereses privados sean por lo general inapropiados; por el contrario, veremos que existen numerosas materias apropiadas que sólo pueden sobrevivir en la esfera de lo privado. El amor, por ejemplo, a diferencia de la amistad muere, o mejor dicho, se extingue en cuanto es mostrado en público..." (La condición humana, 1958)

viernes, 28 de noviembre de 2008


Si pienso en papel la primera imagen que viene a mi mente es la increíble sensación de entrar a una papelería, sobre todo a esas que no han perdido lo clásico: aparadores de metal con cajas de gomas, lápices, sacapuntas de colores, papeles para envolver colgados de un tendedero. Pienso también en el sutil y adictivo olor a papel que tienen los libros nuevos.

Pero ahora hago a un lado esas imágenes a las que en otra ocasión dedicaré alguna fotografía escrita. Las dejo porque me persigue una sugerencia que en mi último cumpleaños recibí. Alguien me decía que cumplir años era una oportunidad para revisar qué papel quiere jugar uno en el mundo. Confieso que llevo casi un mes en esa tarea y no he concluido. Estoy obligada a hacerlo porque iniciar una nueva etapa siempre implica echar un vistazo al camino recorrido, ver en dónde estamos y definir a dónde vamos.

Y es que además hay muchas maneras de elegir un papel: escoger uno existente y representarlo, desechar lo que hay para inventarse de ser posible sin referencias, recapitular los sueños y metas, palomear los que se han cumplido para trabajar en los que están pendientes, enlistar nuevos objetivos, renunciar a otros. Y se aparecen las inevitables necesidades que hay que empatar lo más posible con los sueños.

Dejar el partido y buscar nuevos frentes congruentes con el compromiso de hacer de la política el espacio de la toma de decisiones de los ciudadanos es uno de mis retos. El Movimiento Alternatnativa es uno de los frentes para cumplir con mis sueños.

Debo entonces tomar un papel en blanco para escribir con claridad cuáles pueden ser los otros frentes con los que cubra necesidades y como se articulan para no desistir de las metas en el camino.

Ultimamente he tenido que despedirme de personas que han marcado mi vida, he tenido también que que dejar atrás cosas queridas y referencias importantes. La vida es así, o al menos eso parece. Encontrar, disfrutar, soltar, encontrar, disfrutar, soltar.

Lo que resulta un poco desconcertante es que una sóla decisión implique un cúmulo de desprendimientos tan tajante. Es como un golpe que noquea y por momentos da la impresión de que no queda nada. Aunque la melancolía aveces se entromete en mi sensatez, he decidido desmontar el retrovisor.

Seguramente se eleva la probabilidad de tener un accidente, pero se incrementa la posibilidad de vivir intensamente el presente
 
Lenguaje Autónomo - ML Diseño Noviembre 2008 dan silahkan melihat postingnya pada La Cohesión de lo Intangible